Cuando estaba pequeño soñaba con estudiar medicina, inclinarme hacia la investigación y pasar mi vida en los laboratorios descubriendo nuevas cosas, hallando curas a enfermedades… soñaba con entregar mis conocimientos a la humanidad… cuando mi mente fue alcanzando madurez, pude constatar que en mi país este sector ni existía; lo más duro fue conocer que no era sólo ese sector del conocimiento, eran casi todos… los sentimientos de frustración brotaron incontrolablemente de mi ser; pero luego comprendí que había mucho por hacer… como joven pensé en empezar a abrir espacios para mi sueño, luego conocí que mis esfuerzos eran insuficientes, pues quienes nos dirigían destinaban la mayor parte de los presupuestos de la nación a otras cosas. De ahí en adelante mi sueño se derrumbó por completo, pasé de sueño profesional en sueño profesional, cambiaba constantemente mi proyecto de vida… Un día supe que debería comenzar a trabajar para que esos que venían detrás de mi no tuvieran que vivir lo mismo, para que el sueño de todos ellos en la construcción de un proyecto de vida se pudieran realizar. Hace algunos meses conocí el programa de gobierno de Sergio Fajardo, me entusiasmé con él, era un proyecto de nación que apuntaba a mi mismo objetivo. Tras la unión de su partido con el Movimiento Verde de Antanas Mockus, supe que no era el único que pensaba que la educación era la fuente de oportunidades para mi nación… Para muchos una “moda”, como lo dice mi mejor amigo, mi hermano; para mí y otros tres millones de colombianos, la oportunidad de encaminar este país por otro rumbo… Siento dolor, muchísimo dolor, más cuando sé que por el camino que vamos, significará para el país años de atraso… No es cuestión de una persona, es cuestión del futuro… al menos con orgullo les diré a las generaciones que vienen atrás de mi, incluso a mi propia generación, que lo intentamos, que lo seguiremos intentando, y que por favor no dejen sus sueños atrás… que tienen el compromiso de tres millones de personas… que quizás esta vez no fue suficiente pero que su patria los necesita… No siento frustrado un sueño, lo siento aplazado… lo malo de las prórrogas es que con cada día, el esfuerzo se agranda; espero que el día que seamos conscientes de la necesidad de ese cambio, seamos lo suficientemente fuertes para poderlo generar.
Juan Mesa
Un Colombiano más...
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